sábado, 23 de abril de 2011

NO ME DEJES PEDIR ALIVIO PARA MI DOLOR



Señor, no me dejes orar para ser protegido de los peligros, 
sino para ser valiente para enfrentarlos.

No me dejes pedir alivio para mi dolor, sino
para tener el coraje de soportarlo.

No me dejes buscar aliados para las batallas de la vida, sino
aprender a confiar en mi propia fuerza.

Que no me ponga ansioso, esperando estar a salvo, sino
tener paciencia para conquistar mi libertad.

Haz que no sea cobarde;
a pesar de contar siempre con Tu misericordia;

Y que esté al alcance de Tu mano en los momentos de derrota.

SOBRE PAULO COELHO 

 Paulo Coelho nasció en  Río de Janeiro, 24 de agosto de 1947,
 es un novelista, dramaturgo y letrista brasileño.  Es uno de los escritores más leídos del mundo con más de 50 millones de libros vendidos en más de 150 países, 
 traducidos a 71 lenguas.1 2 Ha recibido destacados premios  

y reconocimientos internacionales, como el premio Crystal
Award que concede el Foro Económico Mundial, la prestigiosa distinción Chevalier de L' Ordre National de La Legión d' Honneur del gobierno Francés
 y la Medalla de Oro de Galicia, entre muchos otros premios que lo han 
consagrado como uno de los grandes escritores de nuestro tiempo. 

 Desde octubre de 2002 es miembro de la Academia Brasileña de las Letras.


BLOG  http://paulocoelhoblog.com



sexta-feira, 8 de abril de 2011

EN CADA AMANECER


En cada amanecer los seres humanos
abrimos los ojos para enfrentarnos
a otro día más
...


La mañana se va llenando de un taconeo que marca la carrera veloz de gente que marcha hacia sus tareas diarias...

Las calles se llenan de estudiantes, trabajadores y gente desempleada que se afanan por llegar al lugar esperado...

Tanta es la prisa que el tiempo no es suficiente para detenernos a mirar el interior del ser humano que nos rodea...
Nuestros ojos se conforman con fijarse en el exterior solamente...

Recordamos el largo de una falda, la marca del pantalón, el color de la piel...
Comentamos el gesto huraño de algún compañero sin buscar la causa que lo provocó...

Transcurre el día y no hemos mirado el interior del amigo que nos acompaña diariamente...

Deberíamos jugar a descubrir lo hermoso de la gente.
..
Cada ser humano tiene un pedazo de Dios dentro...

¡Es lo que debería llamar nuestra atención diaria!
En lugar de ver el gesto agrio de alguien, entendamos el valor que tiene para resistir las tensiones provocadas por situaciones que no conocemos...

Antes de burlarnos del que no aprende con la rapidez de los demás, demos un aplauso a su magia para ser bueno con sus semejantes...

Todos los días son buenos para comenzar a descubrir sonrisas hermosas manos hábiles, actos valiosos, espíritus valientes, luchadores incansables...

Cada ser humano tiene un valor especial, un don divino que recibe al nacer y que si se descubre, puede utilizarlo para su beneficio y para el de los que le rodean...

Hagamos un alto en nuestra prisa diaria, miremos el interior de nuestros hermanos y aprendamos a valorarlos por lo que son y no por lo que quisieramos que fueran... 



Autor: Anónimo

quarta-feira, 16 de março de 2011

LA CIGARRA Y LA HORMIGA



Durante todo el verano, la cigarra cantó,
retozó y descansó. El problema
llegó justo el primer día del invierno.
Con los primeros copos de nieve, se
dio cuenta de que no había guardado
 nada para los tiempos difíciles: ni una
mosca, ni un pedacito de gusano,
 ni un triste grano de trigo para comer.
Entonces, fue a la casa de su vecina la hormiga,
para pedirle que le diera
algo para comer hasta la llegada de la primavera.
—Te devolveré lo que me des antes de la cosecha.
 Te doy mi palabra –le dijo–.
Pero la hormiga, que no es nada generosa,
le contestó:
—Durante todo el verano yo estuve trabajando sin parar.
¿Qué hacías tú
mientras el tiempo era cálido y bello?
—Cantaba de noche y de día –respondió la cigarra con añoranza.
—¿Así que… cantabas?
 ¡Me gusta tu atrevimiento!
Ahora, entonces, ponte a bailar, amiga mía.


Moraleja:
No pases tu tiempo dedicado solo al placer.
 Trabaja y guarda de tu cosecha
para los momentos de escasez.
La Fontaine, La Cigarra y la Hormiga

(Adaptación de M. P. Gaspar).

sexta-feira, 25 de fevereiro de 2011

TENER X RETENER



Si quieres tener el mar,
contémplalo,
y abre tus manos en sus aguas
y todo el mar estará en ellas;
porque si cierras tus manos
para retenerlo,
se quedarán vacías.

Si quieres tener un amigo peregrino,
déjalo marchar y lo tendrás;
porque si lo retienes para poseerlo,
lo estarás perdiendo,
y tendrás un prisionero.

Si quieres tener el viento,
extiende tus brazos y abre tus manos
y todo el viento será tuyo;
porque si quieres retenerlo
te quedarás sin nada.


Si quieres tener a tu hijo,
déjalo crecer,
déjalo partir, y que se aleje,
y lo tendrás maduro;
porque si lo retienes poseído
lo pierdes para siempre.


Si quieres tener el sol
y gozar de su luz maravillosa
abre los ojos y contempla;
porque si los cierras
para retener la luz que ya alcanzaste,
te quedarás a oscuras.

Si quieres vivir el gozo de tener
libérate de la manía de poseer y retener.
Goza de la mariposa que revolotea,
goza del río que corre huidizo,
goza de la flor que se abre cara al cielo;
goza teniendo todo y
sin poseerlo, retenerlo.

¡Sólo así gozarás de la vida,
sabiendo que la tienes sin poseerla,
dejándola correr sin retenerla!


Anónimo

terça-feira, 8 de fevereiro de 2011

CUANDO DICES:...



Cuando dices:...
“No puedo resolver las cosas...”
Dios te dice
“Yo dirijo tus pasos”
(Proverbios 3:5-6)
Cuando dices:
“Es imposible...”
Dios te dice
“Todo es posible”
(Lucas 18:27)
Cuando dices:
“Me siento muy solo...”
Dios te dice
“No te dejaré, ni te desampararé”
(Hebreos 13:5)
Cuando dices:
“Yo no lo puedo hacer...”
Dios te dice
Todo lo puedes hacer
(Filipenses 4:13)

Cuando dices:
“No merezco perdón...”
Dios te dice
“Yo te perdono”
(1° Juan 1:9 – Romanos 8:1)
Cuando dices:
“Tengo miedo...”
Dios te dice
“No temas, que yo estoy contigo”
(Isaías 41:10)
Cuando dices:
“Estoy muy cansado...”
Dios te dice
“Yo te haré descansar”
(Mateo 11:28-30)
Cuando dices
“Nadie me ama de verdad...”
Dios dice
“Yo te amo”
(Juan 3:16 – Juan 13:34)
Cuando dices:
“No sé como seguir...”
Dios te dice
“Yo te enseñaré el camino”
(Salmo 32:8)
Cuando te preguntas...
“¿Qué camino me conduce a Dios...?”
Dios te dice
Mi Hijo Amado
JESUS CRISTO
(1° Timoteo 2:5 - Hechos 4:12 - Juan 3:16)